John Peter Moore, ex secretario de Salvador Dali
Written by Carmen Orus
Thursday, 17 February 2011 11:57
PDF Print E-mail
There are no translations available.

Su nombre se vio salpicado por acusaciones de falsificación y robo.

John Peter Moore nació en 1919 en Londres. De 1939 a 1946 estuvo en en el Ejército británico y alcanzó el rango de capitán. Fue secretario personal de Salvador Dalí entre 1955 y 1972. Reunió una valiosa colección de obras del pintor, implicada en escándalos de robo y falsificación. Murió el 26 de diciembre.

John Peter Moore (Londres, 1919), estrecho colaborador de Salvador Dalí durante casi veinte años, murió el lunes 26 de diciembre a la edad de 86 años en su residencia La Capitanerie, de Cadaqués (Girona), a pocos metros de la casa, ahora convertida en museo, que el pintor surrealista tuvo en esta pequeña localidad de la Costa Brava.

Nacido en Londres, aunque de origen irlandés, Peter Moore perdió a sus padres en un accidente de tráfico cuando él tenía 14 años. Moore estuvo bajo la custodia de un tutor hasta que, a punto de cumplir los 20 años, se alistó en el Ejército británico, donde, según él mismo reconoció, adquirió confianza en sí mismo y endureció su carácter. Su ascenso en el Ejército fue meteórico hasta que, en 1946, se licenció, con rango honorífico de capitán, para ocupar la dirección en la ciudad de Roma de la empresa cinematográfica británica London Films.
Seductor, amante del buen vivir y con un depurado olfato para los negocios, el capitán Moore impresionó a Dalí cuando sus destinos se cruzaron, en 1955. El encuentro entre Dalí y el que sería su secretario se produjo en la capital italiana.

Alexander Korda estaba realizando para London Films Ricardo III, con Laurence Olivier como protagonista, y decidió encargar a Dalí, que en aquella época estaba adquiriendo reconocimiento internacional como pintor, un retrato del actor con fines publicitarios. Korda encomendó a su mano derecha, Peter Moore, que se encontrara con Dalí para negociar los honorarios para la ejecución de la pintura. El óleo, Retrato de Laurence Olivier en el papel de Ricardo III, fue conservado por el capitán Moore hasta el año 2000, cuando la Fundación Dalí lo compró por medio millón de dólares. Ahora puede contemplarse en el Museo Dalí de Figueres. De aquel encuentro surgió una relación profesional entre Dalí y Moore que se prolongó hasta 1972, cuando el capitán fue sustituido por el fotógrafo Enric Sabater como secretario personal del artista.

Dalí contrató a Moore para que fuera su agente y le propuso percibir un sueldo y un 10% de comisión de todos los negocios que generara su obra gráfica. La venta de dibujos y óleos originales estuvo siempre en manos de Gala, la esposa y musa de Dalí. Moore aceptó sin pensárselo dos veces y, según cuenta Ian Gibson en su libro La vida excesiva de Salvador Dalí, el agente del pintor "se esforzó en encontrar maneras para ganar su 10% de comisión y desarrolló su instinto innato de hacer negocios rápidos". Gibson asegura que fue en esta época cuando empezaron a surgir reproducciones que, en algunos casos, acababan vendiéndose como originales. "Era el inicio de un camino resbaladizo por el que la reputación de Dalí como artista serio fue cayendo con rapidez alarmante con su consentimiento, mientras la década avanzaba", cuenta Gibson.

Mientras duró su colaboración con el genio ampurdanés, el capitán Moore acumuló una amplia y valiosa colección de obras del pintor que en varias ocasiones ha resultado salpicada por acusaciones de falsificación e incluso de robo. La doble imagen de Gala, por ejemplo, desapareció de una galería de arte de Nueva York y fue encontrada por la policía en el Museo Perrot-Moore de Cadaqués en 1999. Tras aquel episodio, el museo cerró sus puertas al público, hasta que, hace unas semanas, la esposa de Moore, Catherine Perrot-Moore, negoció la venta del edificio al Ayuntamiento de Cadaqués, que prevé convertirlo en un equipamiento cultural.

El capitán Moore negó todas las acusaciones de que fue objeto, a pesar de que algunas acabaron en procesos judiciales que continuaban abiertos. Entre estos casos, el derivado de una acusación de la Fundación Gala-Salvador Dalí tras la incautación de 6.000 reproducciones no autorizadas de Dalí.

Durante los últimos años de su vida, Peter Moore fue vendiendo muchas de las obras de su colección. Algunas de ellas fueron compradas por la Fundación Dalí, y otras, subastadas. Su círculo de amistades considera triste que el cerco de la justicia se estrechara sobre Moore precisamente cuando su decrepitud era más patente.

La imagen del galante y extravertido capitán intentando sacudirse con un periódico el acecho de los fotógrafos cuando salía de prestar declaración en una comisaría no encajaba en el mundo de glamour en el que siempre había vivido.

Last Updated on Sunday, 18 December 2011 11:43