El halcon maltes
Jueves, 11 de Noviembre de 2010 12:02
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Detectives privados Barcelona vigilancias

 

"La crónica de la búsqueda de una estatuilla por la que se mata y se muere supuso la primera aparición del detective privado Sam Spade, prototipo del investigador duro y escéptico". MAURICIO BACH

Según una célebre afirmación de Raymond Chandler, «Dashiell Hammett sacó al asesinato del jarrón veneciano y lo echó al callejón. Hammett devolvió el asesinato al tipo de gente que lo comete por algún motivo, no sólo para proporcionar un cadáver a la trama».

En efecto, hay en la literatura policiaca un antes y un después de Dashiell Hammett(1894-1961). El es quien de una manera decidida da el paso que lleva de la novela-enigma al estilo Conan-Doyle o Agatha Christie a la novela negra, en la que la trama policial sirve de excusa para hacer una autopsia de la sociedad, sobre todo de sus alcantarillas. Hammett, que había trabajado como detective privado para la agencia Pinkerton, creó al detective privado Sam Spade (protagonista del libro), que junto con el Philip Marlowe ideado por Chandler forjaron el estereotipo del detective duro, desencantado, cínico, bebedor, solitario y en el fondo noble y lúcido.

Spade hizo su aparición en El halcón maltés, novela que se publicó primero serializada en varias entregas en la revista de relatos policiacos Black Mask y después en forma de libro. El motor de la acción de El halcón maltés es la búsqueda de una valiosa estatuilla por cuya posesión se mata y se muere. La investigación sobre el paradero de ésta es una perfecta excusa para que el detective Sam Spade se vaya topando con una serie de personajes indeseables movidos por la codicia y cuyas armas son la mentira, la ambición desaforada y la violencia.  

Última actualización el Jueves, 28 de Julio de 2011 15:35