Mis rincones oscuros
Escrito por Carmen Orus
Miércoles, 24 de Noviembre de 2010 09:05
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Agencia de investigadores privados en Barcelona

Una lectura para mentes y estómagos fuertes.

James Ellroy probablemente sea el autor de novela negra más interesante, duro y efectivo de ahora mismo. Nacido en 1948 en Los Angeles, ha centrado en esta ciudad californiana la mayor parte de sus obras. Y precisamente ‘La Dalia Negra’, junto a ‘El gran desierto’, ‘L.A. Confidencial’ –basada en la cual se rodó la famosa película del mismo título– y ‘Jazz blanco’, constituyen lo que se conoce por ‘Cuarteto de Los Angeles’. En ellas presenta de modo descarnado y valiente el mundo del crimen durante las décadas de 1940 y 1950. En la actualidad escribe lo que ya se conoce como ‘Trilogía americana’, de la que ha publicado la primera novela, ‘América’. Trata de la época inmediatamente anterior al asesinato en Dallas del presidente Kennedy, en 1963. Seguirá una segunda comienzo –ha declarado Ellroy– se sitúa en ese magnicidio, extendiéndose hasta 1973. Con estas novelas, además de demostrar que es un maestro indiscutible del género negro, Ellroy ha alcanzado la categoría de cronista privilegiado de los bajos fondos y de sus implicaciones con la policía y la política. Son libros que, una vez empezados, es imposible abandonar, siempre dejan con ganas de más. Todos han sido traducidos por Ediciones B, y en su mayor parte están disponibles en ediciones baratas de bolsillo.

 

‘Mis rincones oscuros’ se lee también como una novela, pero no lo es. Parte de un suceso no por real menos aterrador. Cuando Ellroy tenía 10 años, encontraron el cadáver de su madre en una carretera secundaria de una pequeña localidad cercana, claro, a Los Angeles. El autor del asesinato nunca fue encontrado y el caso se cerró. Ellroy emprendió muchos años después una investigación por su cuenta con ayuda de un policía retirado de la brigada de homicidios. No consiguieron averiguar la identidad del asesino, pero destapan la vida de una profesional de la calle –su madre–, y las relaciones que mantuvo con chulos y tipos de lo más ruin. Tampoco la policía sale nada bien parada, como pasa siempre en sus novelas. Ni la sociedad norteamericana en general. Además, se plantean cuestiones fundamentales sobre el crimen y lo que lo separa de la lujuria, en un viaje a los rincones oscuros de la memoria del título del libro.

Constituye una lectura para estómagos y mentes fuertes. No hay ninguna concesión al sentimentalismo. Todo es visto con una mirada fría y pretendidamente distanciada y objetiva que, sin embargo, en ocasiones no consigue mantenerse al margen de lo narrado. Al fin y al cabo, constituye la experiencia traumática de un niño y el origen –apunta el propio Ellroy– de su vocación de escritor.

James Ellroy, y a su lado Elmore Leonard y Walter Mosley –escritores negros– o James Crunley o Ed McBain –blancos–, ha vuelto a elevar la novela negra –lo que los norteamericanos llaman ‘hard boiled’– a la categoría que adquirió con Dashiell Hammett, , Raymond Chandler y los que inauguraron el género hacia 1930, y que en la actualidad vive un renacimiento en los Estados Unidos. Es deseable que el éxito de estas novelas –esta vez sí– tenga su reflejo en España, donde algunas de ellas resultan hoy difíciles de encontrar después del tremendo éxito que tuvieron en la década de 1970.

 

Última actualización el Jueves, 28 de Julio de 2011 15:31