Delitos a largo plazo
Domingo, 31 de Octubre de 2010 00:00


Las andanzas de un temible gángster londinense.

Londres en los años 60. Música pop, drogas, crimen y libertad sexual. Este es el escenario de la vida de Harry Stark, gángster maniaco depresivo, amante del buen comer, de los trajes hechos a medida y de un buen número de jovencitos serviles. Nadie que conozca a Stark se puede mantener indiferente al aura de violencia contenida que parece impregnar todo lo que hace. No pudo, al menos, ninguno de los cinco personajes que desgranarán su vida: uno de sus amantes, un aristócrata depravado, uno de sus hombres, una actriz de serie B y un criminólogo. Violencia, fraudes, políticos corruptos y celebrities, y una maravillosa recreación del submundo homosexual del Londres de los años 60.

Os dejo con unas palabras que pronuncia Starks:

" Para serte sincero, Lenny, la mayor parte de esas reformas no han hecho que la vida de los condenados sea necesariamente más fácil. Sólo han sido beneficiosas para los jodidos liberales como tú, que así podéis dormir tranquilos pensando que vivimos en una sociedad civilizada. Para vosotros golpear con una fusta un culo desnudo es una barbarie, pero encerrar a un pobre cabrón durante años y pretender que lo están rehabilitando, eso es perfecto. Todo perfectamente apartado y olvidado. Bueno, fíjate en mi caso. Si alguien me debía una pasta y no pagaba a tiempo, yo iba y le daba un buen repaso. Oh, sí, eso es terrible. Pero mira lo que ocurre en la sociedad normal cuando alguien está endeudado. Lo desahucian o aparecen los alguaciles en su casa para arramblar con todo lo que hay dentro. ¿Tú qué escogerías? ".