El arte de robar
Escrito por Carmen Orus
Miércoles, 27 de Junio de 2012 10:55
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Arte robado

El robo del Códice Calixtino no es más que uno más en el suma y sigue de la larga lista de ataques que el patrimonio artístico ha sufrido a lo largo de la historia. La Guardia Civil cifra en unos 50 los robos que se producen dentro de nuestro país, siendo este un problema que también existe fuera de nuestras fronteras.

El primero de los grandes robos del siglo XX se produjo el 21 de agosto de 1911 en el parisino Museo del Louvre, cuando Vincenzo Peruggia sustrajo la Mona Lisa, una de las obras más famosas de Leonardo da Vinci. Al igual que el autor del robo del Códice Calixtino, Peruggia conocía el Louvre a la perfección, ya que trabajó durante varios meses en el museo como cristalero en la cubierta que protegía al propio cuadro. La investigación del robo siguió caminos muy diversos: Pablo Picasso fue interrogado e incluso el poeta surrealista Guillaume Apollinaire pasó unos días en prisión. Tras lo infructuoso de la investigación, el Louvre perdió cualquier esperanza y puso otro cuadro en el lugar de La Gioconda de Da Vinci.

Un día, un marchante de arte de Florencia recibió una carta firmada por un tal Leonardo. En ella el posible autor de los hechos reconocía su intención de devolver la pintura a Italia a cambio de 500.000 liras. En la misiva alegaba que esa obra, al igual que todas las de Leonardo da Vinci, debería ser trasladada al país en el que nació el artista. Finalmente el robo fue resuelto y su autor descubierto.

Años más tarde, el viejo continente protagonizó el llamado expolio de Europa, perpetrado por los nazis, cuyo belicismo y ansias de destrucción llegaron también al mundo del arte. En él saquearon y destruyeron valiosísimas obras de arte durante los 12 años que duró el Tercer Reich. Se calcula que sólo en Francia desaparecieron 100.000 obras aproximadamente.

Tanto el fin de los años ochenta como el comienzo de los noventa estuvieron caracterizados por la constante desaparición de obras de arte. En este marco de inseguridad, el museo Isabella Stewart Gardner de Boston vivió el robo más grande de la historia del arte. Fueron sustraídas 13 pinturas valoradas en unos 500 millones de dólares. Entre ellas se encontraban obras de Rembrandt, Degas, Manet o Vermeer, del que se perdió su famoso El concierto, un óleo realizado en 1660 y cuyo valor ascendía a los 250 millones de dólares. En 2010, 20 años después de producirse el robo, el FBI retomó la investigación impulsando el caso para recuperar las pinturas, pero pese a ello los lienzos siguen sin aparecer.

Con la llegada del siglo XXI esta tendencia no ha cambiado. En agosto de 2004 tuvo lugar la desaparición en la Galería Nacional de Oslo de dos cuadros de Munch: su famoso El grito y la Madonna, pinturas que la Policía recuperó dos años después. Nuestro país vivió el mayor robo de arte contemporáneo de su historia cuando un camión que se dirigía a Alemania con obras de Picasso, Antonio Saura, Eduardo Chillida, Fernando Botero o Antoni Tàpies expuestas en galerías de Madrid y Barcelona fue asaltado en un polígono del municipio madrileño de Getafe. Con el robo del Códice se pone de manifiesto que los ataques contra el patrimonio artístico siguen siendo una constante que a día de hoy parece no tener fin.

Última actualización el Domingo, 15 de Julio de 2012 20:16