El detective de ficcion: el Padre Brown
Escrito por Carmen Orus
Miércoles, 24 de Noviembre de 2010 09:14
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En 2011 cumple sus cien primeros años el agudo y entrañable Padre Brown, detective creado por la fértil e ingeniosa mente de Gilbert Keith Chesterton.

El Padre Brown es un sacerdote católico de apariencia ingenua cuya agudeza psicológica lo convierte en un formidable detective. De aspecto rechoncho, “antiguamente en Cobhole, Essex, y que ahora trabaja en Londres”, va acompañado de un enorme paraguas y suele resolver los crímenes más enigmáticos, atroces e inexplicables gracias a su conocimiento de la naturaleza humana antes que por el razonamiento lógico.

Hizo su primera aparición en la famosa historia La Cruz azul y continuó a lo largo de cinco volúmenes de historias cortas.

A menudo es ayudado por el criminal reformado Flambeau. A diferencia de su más famoso contemporáneo, Sherlock Holmes, los métodos del Padre Brown tienden a ser más intuitivos que deductivos. Él mismo explica así su método en “El secreto del Padre Brown”:

Verá usted, yo los he asesinado a todos ellos por mí mismo [...] He planeado cada uno de los crímenes muy cuidadosamente, he pensado exactamente cómo pudo ser hecho algo así y con qué disposición de ánimo o estado mental pudo un hombre hacerlo realmente. Y cuando estaba bastante seguro y sentía exactamente como el asesino mismo, entonces, por supuesto, sabía de quién se trataba.

Sus historias normalmente contienen una explicación racional de quién es el criminal y de cómo el Padre Brown consigue descubrirlo. Debido a su devoción, el Padre Brown siempre pone énfasis en la racionalidad.

En algunas historias, como en “El milagro de la luna creciente” o en “The Blast of the Book”, se pone en ridículo a personajes que inicialmente son escépticos pero que acaban convencidos de que algún suceso extraño tiene una explicación sobrenatural, mientras que el Padre Brown, a pesar de su religiosidad y de su creencia en Dios y en los milagros, ve fácilmente la explicación natural y totalmente ordinaria del suceso.

De hecho, el Padre Brown representa el ideal de clérigo devoto, considerablemente culto y familiarizado con el pensamiento contemporáneo y secular.

Los relatos del Padre Brown suelen constar de unas 20 páginas. Chesterton retrata estereotipos religiosos y culturales de su época. El buen socialista, el zapatero ateo, el policía soberbio y agnóstico, el calvinista abstemio y un herrero presbiteriano son algunos de los personajes que pueblan sus cuentos. Normalmente trascurren en pueblos de la campiña inglesa, ocasionalmente en Londres y puntalmente en algun país extranjero.

Última actualización el Miércoles, 27 de Julio de 2011 13:37