FGV recurren de forma habitual a los servicios de detectives privados
Escrito por Carmen Orus
Domingo, 18 de Diciembre de 2011 12:56
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Detectives en Barcelona

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha recurrido de «forma habitual» a los servicios de detectives privados para realizar seguimientos a trabajadores y destacados sindicalistas de la empresa ferroviaria. Se trata de una práctica habitual que, como mínimo, se realiza desde el año 2001, cuando el gerente era Jorge García Bernia, según la documentación que obra en poder de este periódico y han podido confirmar a Levante-EMV algunos de los trabajadores «espiados» y dos sindicatos.

El objetivo formal de estos seguimientos era, en principio, «la observación sobre» determinados trabajadores, elegidos por la empresa, «de los que se presumen irregularidades en su jornada laboral». En otros casos, según denuncian varios conocedores de estos expedientes, el seguimiento a trabajadores ha excedido el interés laboral y se ha llegado a recopilar datos estrictamente personales, como la condición sexual de alguno de los investigados, aunque también hábitos personales o relaciones familiares.

Una tarea tan «delicada» no puede recaer en cualquiera, por lo que FGV siempre contrataba al mismo detective de la empresa Pi-Nueve Investigaciones Privadas, ubicada en pleno centro de Valencia, muy cerca de las Corts. Precisamente, la empresa alardea en su página web de la «atención individualizada [que] se consigue a través de la asignación a cada cliente de un Detective que además de desarrollar directamente los servicios profesionales que procedan, es también responsable de la coordinación de los trabajos realizados por el resto del equipo de auxiliares correspondientes».

En una ocasión, dos detectives privados se hicieron pasar por una pareja en busca de chalé, necesitado de reformas, e incitaron a un trabajador de FGV con una incapacidad laboral transitoria a realizarles una serie de «chapuzas» de albañilería para demostrar que, pese a que estaba de baja, tenía una «segunda actividad». Lo grabaron mediante una cámara oculta escondida en la escayola de un brazo. En este caso, se ordenó seguir a este trabajador porque, tras el accidente del metro, accedió a hacer declaraciones a un equipo de «Informe Semanal» y que le grabaran mientras conducía para mostrarles el sistema de frenado de los trenes, un hecho que molestó sobremanera a la dirección de la empresa que le acusó de «rozar la ilegalidad, ya que las grabaciones se hicieron dentro de la cabina y con viajeros en el tren».

Entre los investigados, los responsables de FGV que encargaban estos seguimientos tenían especial querencia por miembros del Sindicato Independiente Ferroviario (SIF) ya que hasta cinco afiliados, incluidos dos secretarios generales de la formación, se han visto perseguidos por detectives privados. De ellos, sólo dos han derivado en expedientes disciplinarios y posteriores despidos de los trabajadores investigados.

Desde FGV admitieron ayer que es cierta la contratación de detectives privados desde hace años. «Se ha utilizado el servicio de manera ocasional y excepcional», aseguran. No obstante, limitan esta práctica a dos situaciones concretas: «un problema o sospecha de que no se cumplían las condiciones de una baja laboral, o el incumplimiento del deber por un determinado trabajador». Las mismas fuentes oficiales añaden que el «uso de la información obtenida sigue los cauces legales establecidos». La contratación de la empresa de detectives por parte de FGV se realiza sin concurso público.

Expedientes y querellas como medida de presión

Los trabajadores de FGV están sometidos, desde hace años, a la amenaza de apertura de expedientes, despidos e, incluso, presentación de querellas por parte de la dirección de la empresa. Sólo en el año del accidente del metro, en 2006, se abrieron 38 expedientes disciplinarios a otros tantos trabajadores por incumplir «las normas las normas establecidas en el reglamento de la empresa». Los expedientes pueden derivar en el despido o en la suspensión de empleo y sueldo.

El año del accidente del metro, un miembro del Sindicato Ferroviario-Intersindical Valenciana (SF-IV), también fue denunciado en los juzgados por un directivo, tras citar en su declaración de la comisión de investigación del siniestro en las Corts sobre las continuas adjudicaciones a una contratista de obras.

El directivo aludido presentó una demanda ante el juzgado de primera instancia número 25 de Valencia y el representante del SF-IV en el comité de seguridad en la circulación tuvo que retractarse públicamente —mediante la inserción de un anuncio— de sus declaraciones ante las Corts en agosto de 2006 y en una entrevista concedida a Levante-EMV en octubre de ese mismo año. Recientemente, FGV también ha suspendido de empleo y sueldo al ex jefe de seguridad de la empresa que ha instado la denuncia ante la Fiscalía contra Marisa Gracia por, presuntamente, amañar los contratos de vigilancia y seguridad en Valencia y Alicante y, supuestamente, coaccionar a los técnicos que comparecieron en la comisión de investigación del metro y mentir en su intervención ante los diputados, según ha publicado «El Mundo». Otro trabajador de Alicante también fue despedido por negarse presuntamente a amañar contratos, y aún litiga con la empresa.

Última actualización el Martes, 20 de Marzo de 2012 15:22