¿Somos ya todos victimas de escuchas y pinchazos y no nos damos cuenta?
Escrito por Carmen Orus
Lunes, 26 de Septiembre de 2011 08:05
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Escuchas y pinchazos

El reciente escándalo de News of the World ha evidenciado cuán vulnerables somos. La tecnología derriba una tras otra las barreras de la ética y nos deja más inermes de lo que pensábamos. Ya no hace falta ser espía, diplomático, presidente de Estados Unidos o miembro de WikiLeaks para estar en el punto de mira…¿de quién?

En el Reino Unido tienen tabloides y en Estados Unidos está la NSA, la National Security Agency, capaz de intervenir virtualmente todas las comunicaciones del mundo gracias a su mítico programa Echelon. ¿Significa eso que estamos todos vigilados por el Tío Sam? Técnicamente sí, pero tranquilos: «EEUU interviene tantísimas comunicaciones que en la práctica les resulta imposible procesarlas», explica a ABC Paloma Llaneza, una de las abogadas más «techy» de España, programadora además y experta en verlas venir informáticamente. Sus ordenadores personales tienen protecciones y cortafuegos menos orientados a pararle los pies a la CIA que a Facebook o Google.

«Cuando en Internet te ofrecen un producto gratis, ten presente que el producto eres tú», recalca. Es decir, que hemos intercambiado datos por servicios, privacidad por un buscador potente o por facilidades para ligar.

No, sin orden judicial

 Pero, a lo mejor por inconsciencia, no es ese el tipo de ciberespionaje que más angustia a la gente. El público lo que se pregunta es si tiene el teléfono pinchado. ¿Pasan estas cosas en España? Por supuesto la Policía Nacional niega de plano que haya intervenido nunca una comunicación sin la pertinente orden judicial, y otro tanto dice Eva Grueso, presidenta de la Asociación de Detectives Privados de España.

Grueso nos cuenta que los detectives siguen funcionando con su metodología de toda la vida, es decir, efectuando seguimientos y tomando fotografías, como mucho valiéndose del GPS para mantener localizado un vehículo. Ni se permiten fantasías de hacker, ni tienen demasiado claro que serlo les ayudara realmente en su trabajo. Para empezar ninguna información que se obtenga por métodos ilegales se acepta ante un tribunal.

Un corolario interesante es que los detectives privados a lo mejor están pasando a ser menos investigadores que notarios; «vino un día un señor que se enteró de que su mujer le engañaba porque le había puesto en el ordenador un dispositivo que le permitía leer todo lo que ella tecleaba», revela. ¿Y qué hacen los detectives, o los abogados, ante situaciones así? Pues toman nota y van a por las pruebas limpias, eso sí, con la ventaja de saber ya lo que buscan. «Pero sigue habiendo una gran diferencia entre aprovechar los datos que el cliente ha obtenido ilegalmente, que obtenerlos ilegalmente tú», nos dicen casi con las mismas palabras tanto la presidenta de los detectives como la abogada Llaneza.

Famosos espiados

 Eva Grueso recuerda la insistencia de algunos clientes recalcitrantes que exigían una incursión ilegal en la red para ahorrarse los 2.000 euros que les podía costar un seguimiento. «Entonces no te queda otra que rechazar el encargo», zanja Grueso. Por otro lado nos cotillea que un importante contratador de los detectives españoles son las cadenas de televisión que les piden que hagan seguimientos de famosos, para ver quién se acuesta con quién, etc. Pero de ahí no pasarían, en general, las maldades del oficio en España.

La creemos. No tanto porque lo diga ella como porque lo confirma Tony Imossi, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Detectives, y gran admirador de la regulación española de esta profesión. También la abogada Paloma Llaneza defiende la honra de la mayoría de nuestros policías nacionales y detectives, aunque no deja de observar que a veces se trata de una honra sin ordenadores (como antes sin barcos). Por ejemplo la web de la Policía Nacional, da consejos para protegerse de ciberataques. Están asimismo en Twitter, donde son los más seguidos después de la Moncloa. Y sin embargo Llaneza les acusa de «dar consejos buenos, pero ya bastante superados». ¿Cuando ellos van, los hackers vuelven?

¿Y no podría ser que a Paloma Llaneza la traicionara un poco su condición de primera de la clase? Después de todo, consejos como no abrir correos ni ficheros sospechosos, no facilitar por Internet el PIN de la tarjeta o controlar la navegación de los menores quizás no sean tan obvios para todo el mundo.

Cuidado con WhatsApp

 Que los hackers siguen yendo para nota se aprecia sólo con entrar en el blog Security By Default , dedicado a ciberseguridad. Justo lo que nos interesa. Por desgracia nos ponemos a leer los post y no entendemos ni torta. ¿Qué demonios será OpenPGP, intercambio de datos cifrado mediante TLS (SSL), CAPTCHA o bot?

Amablemente dos de los editores del blog, Yago Jesús y Lorenzo Martínez, se avienen a contestar nuestras preguntas en cristiano. Por ejemplo: el ataque de los hackers de News of the World a buzones de voz vía PIN no es ya técnicamente posible en España. En cambio sí lo es que te hackeen los mensajes y hasta te roben la cuenta a través de los fallos de seguridad de servicios de uso cotidiano como WhatsApp, sistema de mensajería para teléfonos móviles.

China, Rusia y Europa del Este estarían en el top de un floreciente mercado de ciberguerra y cibermafias. España no destacará por su oferta, pero sí por su demanda: se encargan trabajitos a hackers o a agencias extranjeras como la norteamericana Kroll, autora en su día del famoso informe Crillon sobre las actividades de Mario Conde.

¿Y cómo protegerse de eso, aún sin ser Mario Conde? «El mejor consejo que se puede dar es tratar de pensar de una forma defensiva y mantener una sana y moderada paranoia», advierten los expertos. Recomiendan pertrecharse de un buen antivirus y añadir cortafuegos personales. Especial cuidado hay que tener con los dispositivos móviles. Mejor navegar mediante 3G, evitando wi-fi desconocidas. La abogada Llaneza, al fin y al cabo una mujer, añade un último consejo de oro: «Ah, y por mucho que quieras alguien, cuidadín con darle tu contraseña, tus claves, etc», suspira. Y en un suspiro suyo cabe el drama de la Humanidad.

Cinco consejos para protegernos

Pins y claves
Cambiar regularmente las claves de acceso. No tener las mismas para todo y no compartirlas con nadie.
Wi fi ajenas
Huir de wi fi desconocidas. Desconectar el Bluetooth si el entorno no es de confianza
Alerta en la red
No bajar nunca la guardia en Internet. Debemos estar en alerta ante correos y archivos sospechosos y no abrirlos.
Trucos técnicos
Elevar la seguridad de los sistemas operativos con cortafuegos personales.
Educar a los niños
Se debe enseñar el riesgo de mandar fotos a desconocidos o entablar amistades online.
Última actualización el Lunes, 21 de Mayo de 2012 11:51