Nuestro Sherlock Holmes
Escrito por Carmen Orus
Miércoles, 21 de Septiembre de 2016 07:31
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Desde la llegada de la ciencia forense al estilo CSI, la labor de los detectives privados en los grandes crímenes parece tener poca cabida. Las caras pruebas periciales, el ADN como testigo... llevan a pensar en los private eye, como los llaman en EE.UU., como una especie a extinguir, condenados a investigar adulterios o falsas bajas laborales y cobros a seguros.

Por eso, cuando uno se encuentra con una historia como la de Jorge Colomar hasta se emociona. Tras entrar como ayudante en una agencia de detectives de la España anterior a la democracia, Colomar fundó en 1978 su propia empresa. Con masters en investigación y seguridad en EE.UU. e Israel, tiene una diplomatura en Dirección de Seguridad de Empresa por ICADE y fue el primer detective del país que tuvo autorización para investigar asuntos criminales, según explica en su web. Varios de sus investigaciones, como el ‘El asesinato de Caspe’, ‘El asesinato de Esperanza Comas’ o el de ‘Ramón Laso, el doble parricida de Amposta’; han aparecido en los medios de comunicación. Tanto que un reportaje sobre él de El País en 1990 se tituló “Los casos resueltos del sabueso Colomar”. En él explican que es “ex legionario, escritor de libros de filosofía oriental y piloto de aviación privado”, además de desmesuradamente alto y que su agencia, al menos entonces, se dedicaba principalmente a investigar “temas financieros y de espionaje industrial, líos de faldas y muy de cuando en cuando asesinatos”.

El siguiente gran reportaje sobre él, no sobre sus casos, fue hace unos pocos meses en el programa de La Sexta Equipo de Investigación, donde lo localizan tras “semanas de espera”.
Ha cambiado su oficina en Barcelona por otro en un pueblo a 30 kilómetros de Girona. En su pequeño despacho, rodeado de libros de criminología, Colomar fuma un cigarro. Tiene 61 años y un bigote a lo Tom Selleck. Define a los detectives privados como personas muy observantes de la justicia. Sus honorarios, bastante elevados, garantizan los mejores resultados que el dinero puede comprar. Quizá su último caso mediático sea la mejor prueba. Gracias a él se detuvo a Ramón Laso, un parricida convicto en 1990 que, para poder continuar con la relación sentimental que mantenía con su cuñada, mató al marido de esta y a su propia mujer. Laso fue este pasado octubre declarado culpable por un jurado popular, siendo el primer caso en España en el que hay condena sin haber ni cadáver, ni restos biológicos, ni confesión. En esa primera entrevista con El País, Colomar aseguraba no soportar a los periodistas, pero reconocía que de vez en cuando se hace pasar por uno para lograr sus objetivos. Cuando habla con La Sexta, avisa que si la pregunta no le interesa, se sale por “la calle del medio”.

Aparte de la información que se aporta en esta página -ver vídeos- sobre Jorge Colomar hay mucha información en internet. Los servicios que presta su agencia Investigator Detectives se ecuentran aquí, en esta web. Y también en Jorge Colomar Detective y en Jorge Colomar Detectives.



Carlos Carabaña


Última actualización el Miércoles, 21 de Septiembre de 2016 10:50